¿Porque trabajador y no entrenador? Porque recién después de leer dos libros sobre el entrenador quedirigió al que se dice ser el mejor equipo de la historia del fútbol, me di cuenta que más que un director técnico de fútbol, es un trabajador, un trabajador perfeccionista si hay que ser más preciso.
Gran parte del libro trata sobre los aspectos tácticos del juego, explicados detalladamente por el autor nos cuenta como se tomaron las decisiones a lo largo de la temporada, las variantes tácticas que uso Pep a lo largo del año y el porque de las decisiones. Es un gran libro para entender un poco más de este hermoso y a la vez complejo deporte y sobre todo un poco más de este tipo de juego, el juego de posición. El autor nos cuenta como va evolucionando el equipo desde la pretemporada en Italia hasta el final de temporada con la liga ganada con más de un mes de anticipación y la dolorosa derrota ante el Real Madrid. Martí Perarnau, el autor, tuvo una oportunidad que el mismo la califica como única al tener la posibilidad de estar dentro del vestuario, ver los entrenamientos de un equipo de élite, como también convivir y tener la posibilidad de conversar diariamente con uno de los mejores entrenadores del mundo.
Y esto último es de las cosas que más se disfrutan del libro, esos detalles de conversaciones de Pep con sus jugadores simplemente son invaluables para alguien que le apasiona este deporte. Ejemplos de esto hay varios a lo largo del libro, las diarias conversaciones de Pep con Lahm, como el entrenador le enseña a Javi Martínez a ser zaguero, el se podría decir intento fallido de convertir a Ribery en un falso nueve, las cenas post-partido en el restaurant del estadio y como en estas el autor nos cuenta como Guardiola no para de hablar de fútbol ni un segundo y de comentar el ya pasado partido, e innumerables más.
Les dejo un fragmento del libro, que muestra claramente ese acceso a esos momentos inaccesibles por el común de las personas.

"Hoy no. Hoy se sienta con Cristina y en lugar de champán pide una copa de vino tinto. Sentado a la mesa contigua tengo la impresión de que Pep necesita un rato de intimidad para compartir el mal trago a solas con su compañera. Como si le resultara imprescindible guardar duelo por la derrota, tener unos minutos de recogimiento, más personales que futbolísticos, antes de volver a arrancar el motor...Pep ha terminado el paréntesis y, copa de vino en mano, cambia de mesa y vuelve a ser el Pep enérgico y entusiasta, como si Cristina le hubiera recargado la batería:"Me he equivocado". Pienso que se refiere a una cuestión táctica, pero no. Habla de manera de gestionar el éxito"Al 95% nadie es nadie. Yo tampoco. Ni falso humilde ni hostias. Yo tampoco soy nadie si no voy a tope. Mira, te digo una cosa: yo no me siento un buen entrenador. Sé que cuesta creerme, que la gente piensa que es falsa humildad, pero es lo que siento de verdad:yo dudo mucho, dudo de todo y no estoy seguro de nada. Pero algo sé seguro: me he equivocado. Nos hemos creído los mejores y desde Berlín hemos caído. Pero no de cualquier forma: hemos caído en picado""
Una de las cosas que más me ha impresionado de Pep, y de alguna forma motivado, es su obsesión y concentración. Uno creería que Guardiola es simplemente un genio, que tiene una capacidad sobrehumana para entender y analizar los partidos, pero no. El éxito de Pep, como se cuenta a través del libro, se debe a su obsesión y pasión por este deporte que hace que desayune, almuerze y cene fútbol, es un no parar. Es un trabajador que no para de querer mejorar el juego de su equipo, nunca se conforma por como ha jugado su equipo, siempre ve algo para mejorar. Ha estado horas en su despacho, o en su "cueva" en su casa, analizando al equipo rival hasta dar con ese detalle, ese click, que les permitirá ganar el próximo partido. Pep cuenta, que ese breve momento de uno o dos minutos después de haber con ese click, son de los momentos que da sentido a su trabajo.
Podemos ver uno de esos momentos en el siguiente fragmento del libro:
"Durante seis horas repasa los vídeos del partido del sábado y toma notas. Dibuja en su libreta, tacha los dibujos y vuelve a construir ideas sobre el papel. Una paleta de constructor modesto. Pep pasa la tarde dando vueltas a su problema y en un momento dado cree encontrar la solución. Entonces da ese grito:"¡María! ¡Marius! ¡Venid rápido! ¡Ya lo tengo!""
El ejemplo de Pep es el claro ejemplo de que para volverse excepcionalmente bueno en algo, hay que dedicarle horas de concentración, y también un poco de obsesión. Martí Perarnau, cuenta en una entrevista, como Pep le contó que mientras su esposa Cristina lee en la cama una novela, él analiza los rivales. No hay tiempo para leer novelas. Personalmente creo firmemente que como Cal Newport recalca varias veces en su blog y libro, la clave para convertirte bueno en algo es dedicarle horas de constantes de concentración, lo que el llama deep work, y veo como Pep encaja sin lugar a dudas con su pensamiento.
En resumen, el libro es un viaje fascinante adentro de la mente y equipo del que para mí es el mejor entrenador, o deberíamos decir trabajador, del mundo. Totalmente recomendable para amantes de este deporte.
Puntuación: 4,5/5
“Las ideas son de todo el mundo. Yo he robado las máximas posible”.
-Pep Guardiola
Y esto último es de las cosas que más se disfrutan del libro, esos detalles de conversaciones de Pep con sus jugadores simplemente son invaluables para alguien que le apasiona este deporte. Ejemplos de esto hay varios a lo largo del libro, las diarias conversaciones de Pep con Lahm, como el entrenador le enseña a Javi Martínez a ser zaguero, el se podría decir intento fallido de convertir a Ribery en un falso nueve, las cenas post-partido en el restaurant del estadio y como en estas el autor nos cuenta como Guardiola no para de hablar de fútbol ni un segundo y de comentar el ya pasado partido, e innumerables más.
Les dejo un fragmento del libro, que muestra claramente ese acceso a esos momentos inaccesibles por el común de las personas.

"Hoy no. Hoy se sienta con Cristina y en lugar de champán pide una copa de vino tinto. Sentado a la mesa contigua tengo la impresión de que Pep necesita un rato de intimidad para compartir el mal trago a solas con su compañera. Como si le resultara imprescindible guardar duelo por la derrota, tener unos minutos de recogimiento, más personales que futbolísticos, antes de volver a arrancar el motor...Pep ha terminado el paréntesis y, copa de vino en mano, cambia de mesa y vuelve a ser el Pep enérgico y entusiasta, como si Cristina le hubiera recargado la batería:"Me he equivocado". Pienso que se refiere a una cuestión táctica, pero no. Habla de manera de gestionar el éxito"Al 95% nadie es nadie. Yo tampoco. Ni falso humilde ni hostias. Yo tampoco soy nadie si no voy a tope. Mira, te digo una cosa: yo no me siento un buen entrenador. Sé que cuesta creerme, que la gente piensa que es falsa humildad, pero es lo que siento de verdad:yo dudo mucho, dudo de todo y no estoy seguro de nada. Pero algo sé seguro: me he equivocado. Nos hemos creído los mejores y desde Berlín hemos caído. Pero no de cualquier forma: hemos caído en picado""
Una de las cosas que más me ha impresionado de Pep, y de alguna forma motivado, es su obsesión y concentración. Uno creería que Guardiola es simplemente un genio, que tiene una capacidad sobrehumana para entender y analizar los partidos, pero no. El éxito de Pep, como se cuenta a través del libro, se debe a su obsesión y pasión por este deporte que hace que desayune, almuerze y cene fútbol, es un no parar. Es un trabajador que no para de querer mejorar el juego de su equipo, nunca se conforma por como ha jugado su equipo, siempre ve algo para mejorar. Ha estado horas en su despacho, o en su "cueva" en su casa, analizando al equipo rival hasta dar con ese detalle, ese click, que les permitirá ganar el próximo partido. Pep cuenta, que ese breve momento de uno o dos minutos después de haber con ese click, son de los momentos que da sentido a su trabajo.
Podemos ver uno de esos momentos en el siguiente fragmento del libro:
"Durante seis horas repasa los vídeos del partido del sábado y toma notas. Dibuja en su libreta, tacha los dibujos y vuelve a construir ideas sobre el papel. Una paleta de constructor modesto. Pep pasa la tarde dando vueltas a su problema y en un momento dado cree encontrar la solución. Entonces da ese grito:"¡María! ¡Marius! ¡Venid rápido! ¡Ya lo tengo!""
El ejemplo de Pep es el claro ejemplo de que para volverse excepcionalmente bueno en algo, hay que dedicarle horas de concentración, y también un poco de obsesión. Martí Perarnau, cuenta en una entrevista, como Pep le contó que mientras su esposa Cristina lee en la cama una novela, él analiza los rivales. No hay tiempo para leer novelas. Personalmente creo firmemente que como Cal Newport recalca varias veces en su blog y libro, la clave para convertirte bueno en algo es dedicarle horas de constantes de concentración, lo que el llama deep work, y veo como Pep encaja sin lugar a dudas con su pensamiento.
En resumen, el libro es un viaje fascinante adentro de la mente y equipo del que para mí es el mejor entrenador, o deberíamos decir trabajador, del mundo. Totalmente recomendable para amantes de este deporte.
Puntuación: 4,5/5
“Las ideas son de todo el mundo. Yo he robado las máximas posible”.
-Pep Guardiola